Bocas en imágenes – II parte

Vegetación

No importa desde donde mires, el avión, las calles, la ventana, la playa o el bote, siempre verás verdor tropical en estas islas.

 

 

Playas

Haul Over beach, La Cabaña o el Istmito, no importa cómo la llames, es la playa del pueblo, tan cercana que se puede caminar hasta allí.

 

 

Bluff, con olas de nivel mundial en temporada de surf, durante los meses de septiembre y octubre se convierte en una playa de aguas tranquilas donde disfrutar de un día de sol.

 

 

Entre las dos playas anteriores, hay un camino con una serie de distintas playas, cada una con su propia personalidad y características.   Las más conocidas son Big Creek llamada así por la quebrada que desemboca en esta y Paunch famosa por las pozas o piscinas que se forman entre los arrecifes rocosos que posee.

 

 

Carenero es la isla que está frente a la ciudad de Bocas del Toro, a escasos cinco minutos en bote y con playas tranquilas en esta porción y otras más apropiadas para el surf en su lado este.

 

 

Atardeceres

Y para cerrar esta visita al hermoso archipiélago de Bocas del Toro, les dejo con algunos  de sus bellos atardeceres.

 

Bocas en imágenes – I parte.

Amaneceres

Algunos dorados, otros plateados, algunos con la luna aún alta, otros de colores pasteles, nublados o con el cielo despejado pero todos, absolutamente, hermosos.

 

Vida marítima y marina

Barcos, ferris, veleros, botes grandes y pequeños navegando, anclados en las marinas o en la playa al lado de casa.  Muelles por todas partes, conectados a casas y negocios o, simplemente, a tierra.  Estrellas de mar, erizos, pasto marino, arrecifes.  La actividad en el mar es incesante y calmante, a la vez.

 

Mar y cielo

Vistos desde un muelle, desde la mesa de un restaurante, desde un bote, desde la playa, desde la calle mientras caminas.  Cielos con nubes y aviones o despejados, de distintos tonos de azul, según la hora del día.  Mar calmado o con mucho oleaje, azul profundo, turquesa o transparente.  Ambos siempre inmensos y bellos.

 

Arquitectura tradicional

Colonial inglesa de techos altos y líneas sobrias o caribeña con ornamentos de madera calada o tablas en forma de cruz en sus balcones, con muelles, ranchos o terrazas, sobre el mar, en la playa o en tierra, pero siempre de madera y sobre palafitos.

¡Mi primer post como autora invitada!

Hace algunas semanas fui invitada por Patricia Puentes de Viajeros Listos a escribir un artículo sobre Nueva York para el blog de esta empresa panameña, especializada en temas de turismo.  Me tomó varios días redactarlo porque no es fácil plasmar todo lo que representa esa ciudad, para mí, en un sólo artículo.  Finalmente, lo envié hace unos días y hoy salió publicado.  Aquí lo pueden leer y aprovechar para seguir a viajeroslistos.com.

¡Muchísimas gracias por la oportunidad, Patricia!

 

 

Parques, plazas, pasadizos y otras curiosidades de Nueva York.

Portada: High Line Park

Como ya he mencionado en otras ocasiones, hay un sinnúmero de parques y plazas en la ciudad de Nueva York y en este viaje me hice el propósito de conocer algunos a los que no había ido.  También encontré otros que no tenía idea que existían, aparte de algunas otras curiosidades, cuyas fotografías les muestro a continuación.

 

Washington Square Park, un parque histórico que ha sido cementerio, campo de entrenamiento militar, área de paseo de la élite, sede y testigo de luchas laborales, sociales y protestas de todo tipo, además de ser el punto de partida de la elegante Quinta Avenida.

 

Greenacre Park, también en el East Side, es un encantador espacio, a mitad de la cuadra, con una cascada, espacios para sentarse a contemplarla, disfrutar de un almuerzo o merienda o, simplemente, escapar un rato del ruido citadino.

 

Gantry Plaza, en Long Island City, Queens, es un parque a orillas del East River.  Construido de forma envolvente a lo largo de la costa del que fuera un sector industrial, hoy en pleno proceso de urbanización, con viviendas, comercios y otras empresas y con servicio directo del nuevo sistema de ferry hacia Manhattan y otros puntos de la ciudad. Desde cualquiera de sus senderos, situados a distintos niveles, se pueden apreciar las mejores vistas del East Side de Manhattan.

 

High Line Park, construido sobre la antigua línea ferroviaria elevada, es un gran punto para observar la ciudad desde otra perspectiva.

 

La avenida 6 1/2, no es una avenida real, sino un pasadizo o callejón, en medio de las avenidas Sexta y Séptima, de allí su nombre.  Por estos amplios callejones se puede ir desde la calle 51 hasta la 54 y cada uno tiene su propia personalidad, decoración, comodidades y accesos a comercios y restaurantes.

 

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Vessel, aún en construcción, es una combinación de escultura, parque vertical y espacio público.  Está situado en lo que será, al concluir todas las obras, el centro de Hudson Yards, un espacio que está siendo urbanizado actualmente, entre las calles 30 y 34 y las avenidas Décima y Duodécima.  Contigua al High Line Park y conectada con este, se espera que sea una atracción turística cuando abra al público en 2019.

 

Este edificio, situado frente a Zuccotti Park, tenía este despliegue de luces danzarinas cuando llegamos para hacer un tour.  Me pareció muy simpático y divertido.

 

El Museo Metropolitano de Arte

El Museo Metropolitano de Arte es de una enormidad asombrosa, ubicado en terrenos del Central Park en la Quinta Avenida, entre las calles 80 y 84, con su majestuosa entrada justo frente a la 82.   La fachada, de estilo neoclásico, y sus vastas escaleras le dan ese toque de grandiosidad tan común a los museos de principios del siglo XX.

El Met, como se le conoce comúnmente, posee grandes colecciones de los mejores artistas del mundo, pero también salas arqueológicas, como la egipcia.  Una sola visita no permite ver mucho, por lo inmenso de la edificación y la vastedad de su colección, pero puedo contarles que la Sala Egipcia es impresionante no sólo por lo bien conservado de sus piezas originales y la interpretación de situaciones cotidianas que hace, sino también por la grandiosidad de la puesta en escena del Templo de Dendur, que invita a la meditación.

En el segundo piso están los artistas europeos de distintas épocas, en una serie de salas interconectadas.  Mi interés eran los impresionistas, pero después de recorrer un sinfín de salas sin encontrarlos, decidimos preguntar para ahorrar tiempo, pues se acercaba la hora de cierre del museo.  Así que una semana después volví para poder disfrutarlos a mis anchas.

Además de las colecciones permanentes, el museo presenta exhibiciones itinerantes o de préstamo de otros museos.  Tal es el caso de la exhibición de vestuarios papales llamada Heavenly Bodies (Cuerpos Celestiales) que tuve la oportunidad de visitar y la cual era sólo una muestra de los, muy lujosos, atuendos de algunos de los papas.  Por ejemplo, casullas y palios bordados con hilos de oro e incrustaciones de perlas y piedras preciosas. Particularmente impresionantes me resultaron las varias mitras y “tiaras” de Pío X, una hasta con diamantes y otras piedras preciosas.  Las cruces, los báculos, los anillos de pescador, en fin, toda la gama de vestuario y accesorios papales en los más exquisitos materiales y diseños…alucinante, por decir lo menos!  Lástima que no era permitido tomar fotografías de esa parte, pero sí de los vestidos inspirados en éstos y que fueron lucidos por diversas celebridades en la Gala del Met de este año.

Entre ambas visitas, estuve unas seis horas en el Met y, ni así, logré ver todas las salas, pero pude disfrutar de mucho arte en distintas manifestaciones como esculturas, pinturas, mobiliario, artículos utilitarios, escenas y, hasta un jardín en la azotea desde el cual se divisa Central Park y hermosos edificios de la ciudad.

Noche de aficionados…una tradición de Harlem.

Uno de los sitios más atrayentes de Harlem, ayer y hoy, es el Teatro Apollo, legendario escenario de los más grandes artistas afroamericanos.  Fundado en 1934, el Apollo ha sido determinante en la carrera de muchas estrellas que vieron su nacimiento en sus famosas Noches de Aficionados de los miércoles, que aún conservan su magia, al igual que las instalaciones que están bellamente conservadas.

fullsizeoutput_4165Hay un pre-show con un DJ que pone música bailable, en el caso de la noche que fui era música de Motown, pero no sé si siempre es así.  Dentro del segmento se hizo un concurso de baile con tres miembros de la audiencia, más diversión que técnica, por cierto.

Al inicio del show, se presenta la banda del Apollo, con un cantante y un bailarín que son la introducción al show.  Luego el maestro de ceremonia de la noche presentará dos segmentos de aficionados.  Primero se presentan los de la categoría juvenil, a los cuales no se les abuchea, pues la idea es alentarlos a seguir en el arte.  Cuando finaliza su segmento, eligiendo a un ganador, se procede a la categoría de adultos, donde hay cantantes, comediantes, bailarines, raperos y demás.

El formato es muy simple, si al público le gusta la presentación del aspirante a artista, le aplauden, si no, le abuchean y la presentación es, inmediatamente, interrumpida.  Al final, los artistas que han recibido la aceptación de la audiencia, se someten al voto de la misma mediante el sistema de aplausos/vítores y el que reciba la mayor medición (usan un medidor de “ruido”) es el ganador de la noche y, con un poco de suerte y mucho trabajo, tendrá una carrera en la industria del entretenimiento.

MOWnycqoRMaYll8dMRkGxwEs un evento para iniciar una noche inolvidable en Harlem, que puede continuar en uno de los diversos restaurantes o bares del área.  Hagan espacio en su agenda al visitar Nueva York, realmente, vale la pena.

¡Estoy de vacaciones!

Interrumpo esta cronología de relatos porque, en estos momentos, me encuentro disfrutando de las vacaciones que tenía proyectadas para la primavera y que, por diversos motivos, no pude tomar.  Como compensación, decidí aprovechar la hospitalidad de mi primo –y el ahorro que no estar en un hotel produce– y prolongar estas vacaciones a 4 semanas en lugar de dos, que es lo máximo que he estado fuera de casa.

Aunque el clima no ha estado óptimo, siempre se puede aprovechar un día de lluvia para ir a museos…o de compras!   En este viaje visité, por primera vez, la sede principal del Museo Metropolitano de Arte, aunque anteriormente visité The Cloisters (Los Claustros), sede dedicada al arte religioso. También pasé un fin de semana en Filadelfia, visitando a una querida amiga.  Planeaba visitar Washington, pero con el clima tan caprichoso, decidí dejarlo para el verano.

Mi primo vive en el centro de Harlem, muy cerca del corazón del vecindario, la calle 125.  En esta calle, especialmente entre las avenidas Lennox y Broadway, está el centro del comercio y entretenimiento del área, con tiendas  tanto de grandes cadenas como de emprendedores locales, restaurantes que ofrecen comidas de varias partes del mundo, algunos de afamados chefs, y el legendario e histórico Apollo Theatre.  El Teatro Apollo es, casi, una fábrica de estrellas, pues a través de sus noches de aficionados, cada miércoles, han sido descubiertos y lanzados a la fama una pléyade de artistas.  Fui hace una semana y es un espectáculo super divertido, con una audiencia formada tanto por locales como por visitantes de todas partes del mundo, lo recomiendo.

Harlem, como muchos otros vecindarios de Nueva York, está en un proceso de transformación, otro, pues la primera fue por los años ’20 del siglo pasado, conocido como el Harlem Renaissance que lo convirtió en el centro del mundo cultural y social afroamericano. En los ’50 llegaron los puertorriqueños al lado este, en lo que se dio en llamar El Barrio, nombre que aún conserva, aunque ya muchos puertorriqueños se han ido, pero han llegado latinos de otros países.  Hoy los afroamericanos y latinos comparten este pintoresco, y muy bien urbanizado barrio, con blancos, judíos, musulmanes,  africanos de distintos países, y toda una variedad de etnias, religiones y nacionalidades que hacen aún más rica su oferta cultural.

Otra cosa que llama la atención en Harlem es su hermosa aquitectura, aún los edificios que no han sido remozados conservan su belleza.  Las calles son amplias y algunas tienen muchos árboles y edificaciones con balcones, algo poco común en la arquitectura tradicional neoyorquina.  También hay una inusual cantidad de iglesias, de diversas denominaciones, destacándose la Abyssinian Baptist Church con casi un siglo de existencia y designada patrimonio histórico de la ciudad.

Movilizarme desde Harlem hacia el centro de Manhattan es fácil y rápido, pues las líneas 2 (proveniente del Bronx) y la 3 (que parte de la calle 147 en el propio Harlem) recorren desde la estación de la 135 en Lennox (que es la que me queda más cerca) en viaje expreso hasta Brooklyn.   Estos trenes sólo se detienen en estaciones específicas como las de las calles 125, 116, 110 (desde donde se desplaza de Lenox hacia la Séptima por debajo de Central Park), 96, 72, 42, 34, 14 y algunas más del bajo Manhattan, hasta Brooklyn en cuestión de, aproximadamente, 40 minutos de recorrido total.  Normalmente, estoy a 20 minutos o menos de los destinos a los que me dirijo, incluyendo el Yankee Stadium y la terminal de autobuses interurbanos (Port Authority Terminal) para mis traslados fuera de la ciudad.

Como saben, acostumbro quedarme en hoteles al viajar, por lo que esta es una experiencia diferente y nueva para mí, por ejemplo, anteayer fui al supermercado y ayer lavé ropa, jajaja. Pero la verdad es que la estoy pasando super bien, disfrutando esta ciudad que tanto me gusta en un vecindario tradicional, desde la perspectiva de un residente, sin apuros para ir a uno u otro lugar, tal como me gusta.  Después les sigo contando, estén pendientes.